Porque soy contador,
y de vulgares modos,
y visto simplemente,
y si miro una estrella
o una flor,
la miro como todos,
“Los versos no son de él –dice la gente—
Se los escribe ella”
Asi es, así es:
¡Yo soy la inútil hiedra
Enredada a tus pies ¡
Azules, verdes, rojos,
Tú los versos me das
en cubitos de piedra
de tus ojos
Yo los armo, no más
JOSE PEDRONI
los libros o textos enunciados existen en el acto de concebirlos, en el momento que precede a la creación.Poco importa que ese momento no llegue nunca, pertenecen ahora a la bibloteca de mi memoria. DAMASCENO MONTEIRO
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sábado, 20 de junio de 2009
LEON FELIPE
SE TODOS LOS CUENTOS
Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.
COMO TU
Así es mi vida,
piedra,
como tú;
como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras como tú,
que en días de tormenta
te hundes en el cieno de la tierra
y luego centellas bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú,
que no has servido para ser ni piedra de una Lonja,
ni piedra de una Audiencia,
ni piedra de un Palacio,
ni piedra de una Iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que, tal vez, estás hecha sólo para una honda,
piedra pequeña
y ligera ...
.
Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.
COMO TU
Así es mi vida,
piedra,
como tú;
como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras como tú,
que en días de tormenta
te hundes en el cieno de la tierra
y luego centellas bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú,
que no has servido para ser ni piedra de una Lonja,
ni piedra de una Audiencia,
ni piedra de un Palacio,
ni piedra de una Iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que, tal vez, estás hecha sólo para una honda,
piedra pequeña
y ligera ...
.
GRAFITTIS EN LA MURALLA CHINA
LA NOCHE Y EL MAR
Todo es un poco así, como moviendose de un lado para otro ,
es de alguna manera la forma
en que uno puede ver o sentir las cosas,
comprenderlas, entenderlas y de alguna manera
empezar a amarlas.
Son los momentos en que creo ver
un cielo muy azul, y un mar con fuerte y refrescante brisa.
Siento mis pies sobre la arena mojada.
Siento el mar, el cielo, todo esto es ahora,
Es la noche, ya es muy tarde, esta por terminar el dia,
sin embargo, recién sentí , vi el cielo como azul,
y mis pies sobre la arena, estaba casi blanca,
así la vi en la Bahia,
Bahía del Zapatero.
martes 9 de abril de 1996
ABR10.TXT
124
NOTICIAS DEL DÍA: (pienso mientras leo los titulares del diario de hoy)
De alguno de los titulares de los diarios el resto no tiene importancia, me lo invento y listo. Creo que asi trabajan los periodistas, me dijo un liso, primero tienen el titulo y luego sale la noticia, el liso sabe.
SE VENDERÁN CASAS SIN PAGAR ANTICIPOS
esto facilitara la venta de mi casa, todo me lleva a adonde...?
NO HABRÁ MILITARES EN LA LUCHA CONTRA LA DROGA
no los quiere nadie.
RASTREANDO LA PISTA DEL ASESINO MAS BUSCADO
UNABOMBER
el FBI continua acumulando indicios que probarían que Ted K. es el celebre terrorista.
ROBO Y AGRESIÓN A NIK EN LA CALLE
ANTES DE CEDER A LAS PRESIONES, RENUNCIO--lo dijo Daniel Passarella.
VACAS LOCAS:
SE HA DESCUBIERTO UN ANTICONCEPTIVO CONTRA LA INFLACIÓN.
AMENAZA EL NACIONALISMO AL MERCADO DE LA CARNE
POR ESO LOS HOMBRES LA TIENEN MAS BAJA QUE EN JAPÓN.
--interpretación de mi tía Etelvina, en una comparación de las inflaciones de Japón y Argentina.
dibujito del Clarin
CHERNOBYL EL BANCO NACIÓN Y LA IBM.
- y cuando todo estaba como limitado a esta geografía, aparece Lomas de Zamora-
Lomas de Zamora y el Cabezon D.
LA DEFENSA DE LOS FUNCIONARIOS, ADUCE como atenuante EL MAL que aqueja a los PAÍSES GANADERO: EL VIRUS DE LA VACA LOCA.
nunca me enterare de nada.
tengo información, pero muy confusa sobre estos asuntos.
EL UNIVERSO SE ESTRUCTURO A PARTIR DEL CAOS.
Que lo tiro, estare yo estructurado?
? : JORGE RODRÍGUEZ DEBUTO CON CAVALLO,
mi viejo diria otro Sainete de Vacarezza
PREOCUPA LA OFERTA DE PASAPORTES.
Quizás encuentre un trabajo en Marte, hablare con Ray Bradbury
CHOFERES: SI BEBEN?, NO CONDUZCAN.
y si no beben? es prueba total que podrán conducir igual? y que se yo!!
FUE SEPARADO POR COIMERO UN FUNCIONARIO DE LA INTENDENCIA.
espero que le haya separado lo que corresponde. Único ejemplo, su cabeza del resto del cuerpo, mediante el uso de sierra de carnicería, afectada por el mal de la vaca loca.
esta vacante me interesa si me interesa mucho!!
ECONOMÍA: HARÁ UN NUEVO RETIRO ESPIRITUAL.
un retiro espiritual, es irse un poco de este mundo.
aqui podria decir que se vayan todos
sigan intentandolo, el asunto, no deben olvidar es irse totalmente, y pronto..
ME PRESENTO Y ME DECRETO MI PROPIA QUIEBRA. NIK help me, COMO tendré que MANEJAR ADECUADAMENTE mi SINIESTRO
y si hago un tango?
y si luego es un éxito, y llego a demostrar que el tango no había muerto, y que el muerto era yo?
enfermedad:
CRISIS DEL DESARRAIGO,
síntomas:
TIROIDES ACELERADA , que raro me mira el hombre de la patagonia?
ataque y defensa de la ciencia:
PASTILLAS DE SUGESTIÓN
BAÑOS DE ASIENTO, preferentemente sin descalzarse, para evitar los resfrios.
MICROBIOGRAFIA
DE SOMETEDORES Y SOMETIDOS
nací un sábado en la mañana de un 20 de julio, cuando no se había llegado a la luna, ni tampoco todavia se celebraba el día del amigo. Claro se iniciaba la decada infame.
El año era 1935, hacia un mes que había muerto Gardel y era un éxito en el Cine Broadway "el día que me quieras". Me regalaron un diario de ese dia y habia un comentario sobre la pelicula del mudo. TERRIBLE. Claro el diario que me regalaron era LA PRENSA.
Allí Carlitos canta..."yo se que ahora vendrán caras extrañas...." o sea que mi nacimiento esta rodeado de un montón de simbologias,
otra mas: Boca gana el campeonato.
Algunas conclusiones: Yo no canto como Gardel, además de otras cosas soy de River,
geográficamente nací en Urquiza o Belgrano o Coghlan,-en el Hospital Pirovano- Esta como por el centro de esos Barrios.
pero realmente nosotros vivíamos en Villa Pueyrredon, --mi dos viejos eran los que vivían allí, yo todavía no me había mudado del Hospital-
pero no obstante mi papa me anoto en el Registro Civil de la Calle Uruguay y Viamonte en el centro.
Todo esto confundirá a mis biógrafos, pero es algo parecido a lo de Gardel, donde diablos nació este coso. Y al igual que yo no queda muy claro de donde vino.
Abasto, Francia, Uruguay, de un repollo, como a veces tengo yo mis dudas.
Para complicarlo mas, yo vivo desde hace mucho tiempo en el Abasto
La línea de colectivos donde laburaba mi viejo de peón, tuvo desde ese entonces una vida también tumultuosa y quizás confusa, tanto como la mía y como las vidas de las distintas monedas que tuvo este país.
La línea original era la numero 10
al tomarla la Corporación le ponen el numero 90,
pasa a ser luego la 111, ex 90- por 10 111 que pasaban solo 1,1/2 son del 90
ahora es la 168, que cada 50 coches, pasa un ex 90, ex 10
Pesos/pesos moneda nacional/pesos ley/austral y pesos
todo igual que al principio, estamos donde empezamos.
Hoy estuve en el Pirovano, pero no aceptaron mi admisión, no tengo cobertura medica, solo quería empezar todo de nuevo, quería nacer de nuevo, volvía al lugar donde empezó mi existencia, pero dijeron que no., mas ahora por el tema de la vaca loca. (Por el asunto de cambiar de querencia)
Mañana salgo para Medellín, espero que no me calcine en mi nueva vida.
A lo mejor llego a la luna, y podré jugar al golf en los links que dejo Armstrong.
No debo perder la esperanza, hay viene un 168 , ex 111, ex 90 ex 10.
adiós ex......
"mañana es otro día..... volveré a mi tierra natal a Tara"..................
fin de una de mis MICROBIOGRAFIAS
miércoles 10 de abril de 1996
ABR101.TXT
781
10/04/96 15:37
LA MUERTE DEL BURRO
,
ALGUNOS ACTOS, MUCHA RETÓRICA, ALGUN COSTUMBRISMO Y POCAS PALABRAS
La colimba:
deserción
soldado venga!
El fobal:
aurieli ? diez ! oquey.
el insay mató al centrofobal al anochecer, en el baldío.
otra vez al arco.?
porque nunca me eligen a mi ?
pásamela morfón
Andá a jugar al patio contra la pared del fondo.
El pibe:
No toques las plantas !
Salí y quédate sentado en la puerta. !
veni que esta la leche. !
anda a comprar hielo. !
el ultimo cola de perro.
toca a mi, toca a su hermana.
Me caí en la zanja , la vieja me mata.
.! Ufa , sopa otra vez .! Ufa
El Cine:
dos mayores y una menor
fila diez, punta de banco
vida
muerte
amor
sueños
dolor
felicidad
risa
otros, ellos
aqui, yo mismo
Colegio y Billiken:
respetando a tus mayores te respetaras a ti mismo.
Serás lo que debas ser sino no serás nada.
El valiente argentino a las Armas corre ardiente....
No lo veis, sobre Méjico y Quito?
San José, San Lorenzo, Suipacha:
Ambas Piedras, Salta y Tucumán...
Siento el frío del bronce invadir mis plantas.
Hay Patria mia.
SEXO;
--Las memorias de una princesa rusa
--?es el amor un acto mecánico?
--mujeres
--El Palermo Palace
--Canzoneta, Urquiza
--la milonga
--De que están hablando, estos tipos?
--yo quiero c.......
--me tendré que casar?
--me saldrán pelos en la mano?
--te vas a morir!
--la paja mata!
--sin embargo yo mate a Guilda!
--pobre Rita, la vi de vieja -antes de morir-, y yo no tenia pelos en la mano
muchas cosas me han pasado o dejaron de pasarme: ellos no sabían nada tampoco, solo hablaban.
--No me crecieron pelos,
aun no he muerto,
y para amar a una mujer, por supuesto que me case, pero algo a fallado después de 35 años la sigo amando
La muerte del Burro:
--Las tostadas se caeran siempre del lado de la mermelada.
--el que se agacha la liga.
--Camino se hace al andar, banquina se hace saliendose del camino.
--Mi ultimo deseo: milanesas con huevos y papas fritas, y después que me lleven al cine
--por favor no me digan que lo dejamos para otro día , que podríamos ir el domingo,
No por favor no lo digan.
Yo, ya he aprendido, que el domingo es nunca
© L B Nuñez.
miércoles 3 de abril de 1996
ABRO2.TXT
02/04/96 10:23
BORRACHO:
""Borracho y a cargo de una bicicleta.
Borracho de vida y sin conocer el rumbo siguiente. Pero antes del amanecer uno ya esta en marcha.?y el viaje? Exactamente la mitad terror, la mitad jubilo""".......Ray Bradbury
1995
miércoles 3 de abril de 1996 --Luis Nuñez ©
.ABRO4.DOC
03/04/96 22:10
CRONICAS BOQUENSES
Excitantes, y envolventes estas historias fueron y siguen siendo hechos vividos durante todas mis fugas de distintos infiernos y paraísos terrenales y de los otros lugares, conocidos o desconocidos, pero donde estoy completamente seguro de haber estado.
Mi PC card me permite revisar las exactitudes que son necesarias para ordenar y prolijar estas crónicas.
He escapado de Alcatraz, y de muchos otros lugares y todas durante situaciones limites en que se encontraban mis amigos, en esta aluvional vida que me toco y desde mi habitación, la número 14, junto a mi PC card se generan todas estas situaciones, que yo no puedo y muchas veces no quiero controlar.
El escape de Alcatraz los realice con el Abate Farias y no con Edmundo Dantes.
Farias fue el que me arrastro por toda la Bahía y luego me arrojo en sus orillas bajo el Golden Gate.
Donde había quedado Dantes? Que había sucedido con él? Porque no quiso no le dio el balero para entender lo que era la libertad y fugarse, y únicamente un extraño accidente lo sacó de allí.?
Noches pasadas, en la Vuelta de Rocha, Farias, con el que compartía una pieza en la pensión de la calle Suarez, me refirió algunas respuestas a mis dudas.
Lo que había ocurrido era que Farias luego de haber leído el libro de Dumas, la que realizó en quince minutos, mientras estuvo dentro de la total oscuridad de la celda de castigo, en forma parcial, algo incompleta, se enteró en esos breves minutos , de la vida llena de resentimiento y venganzas que esperaba a Dantes, si lograba salir de la cárcel.
Fue así que decidió que Edmundo no estaba preparado para el mundo exterior.
Además su progreso e instrucción llegaron a puntos alarmantes y Farias ya caminaba por las paredes.
Esta situación había detenido las historias de muchisimas personas y personajes.
Gentes que no pudieron regresar a sus casas, a sus mujeres, a sus hijos, y todos esos problemas decía el Abate, debía repararse.
Ya había decidido fugarse sin Dantes, pues debía hacer seguir la historia que se había detenido y que me había elegido a mi para cambiar la historia de Montecristo.
Farias y Dantes habían ido a parar a Alcatraz , luego de pasar por varias cárceles a través de tantisimos años, y tantisimas fugas no realizadas nunca hasta aquellos momentos.
Mi aparición con Houdini en la isla, creo que facilitaron los planes de fuga de Farias.
Mientras tanto Houdini empezó a estar cada vez mas cercano a Dantes y comenzó a entusiasmarlo en su plan de escape .
Un día que lo voy a visitar a Dantes a la enfermería, fue luego de un juego de sapo, le habían fracturado el cráneo con el bendito tejo. Dicen que había sido el Hombre de la Mascara de Hierro, seguramente inducido por Richelliu..
Estamos charlando tranquilamente, Dantes quiere salir con su silla un rato al patio.
Esperamos que llegue alguien para no ir solos.
Llegan en ese momento Groucho y Houdini y se llevan a Dantes para el Jardín y yo me quedo un rato, y cuando quiero salir no pude abrir la puerta de la salita, me habían dejaron encerrado en la enfermería de la isla.
Estoy solo ahora . Pienso que todo esto es un plan milimetrado del Gran Houdini.
Va avanzando la tarde, nadie regresa.
Son las siete de la mañana, me despiertan los médicos que pasan a revisar a Dantes y comentan que se había generado en mi ,un gran cambio.
Sigo en la sala de la enfermería , mis amigos no volvieron, que les habrá ocurrido, seguro que habrán ejecutado la fuga.
Hoy me vieron los médicos nuevamente y siguen manifestando que en mi se ha operado un cambio de 360°. Claro Doctores,-- les digo--lo que ocurre es que no soy Dantes, pero los tipos me dan el papagayo y la chata y se van, se van. El enfermero regresa con un paquete de pañales y me lo deja también, me dice que Dios me ayude.
Llega la noche y sigo solo, con el papagayo, la chata y sigo comiéndome los pañales, luego duermo plácidamente .
Al otro día viene Farias,me trae una lima y una pala dentro de un cajón de fruta y una botella de vino, que me deja para que pase los pañales, me están cayendo bastante pesados comerlos en seco..
No te preocupes muchacho ya esta todo planeado por mi, me dice, Mañana tendrás novedades, creo que ha llegado el gran día.
Me entero que ocurrió con mis otros tres amigos, están en la celda de castigo, porque fueron sorprendidos escribiendo basura con dibujos alusivos, en las paredes de los baños del penal.
Al otro día es cuando se provoca el gran escape de Farias y yo. Me alegro, porque el asunto de los pañales se estaba haciendo insufrible, no los puedo digerir
ESCA01.DOC
820
07/04/96 21:24
Al fugarnos el Abate y yo, Edmundo no quedó solo en Alcatraz, Houdini lo siguió acompañando hasta que el hecho sorprendente de la fuga de los dos tuvo lugar y ocurrió..
Dantes, fue lanzado por el acantilado por una topadora que estaba trabajando junto a las rocas, se había distraído un poco al tratar de leer “El Conde de Montecristo”
El libro llego a sus manos por aquellos días, pero tampoco pudo dedicarle mucho tiempo a enterarse de la historia y a los 15 minutos apareció en las orillas de la Bahía igual que nosotros.
Previo a que la topadora lo arrojara al mar, Houdini, estaba junto a Dantes,Estaba algo distraído, se estaba concentrando en una lata de sardinas y en un abrelatas y estaba estudiando en que forma se podía introducir en ella.
La topadora conducida por Arpo Marxs, que realizaba muecas y mímicas, y tocadas de bocina desesperadas, quería advertirles de su pesada presencia.
Pero todo resulto inútil,
Dantes voló por los aires. Una lata de sardinas voló junto a el.
A Houdini nadie lo vio, después que la topadora llego, el desaparecido de la escena.
Ese topetazo providencial, dio vuelta a toda la historia de fugas que estaban desde hace años interrumpidas.
La libertad había llegado
Las historias de todas estas rebeliones empezó en Alcatraz, y luego se desato en lugares distantes en muchos casos, como el mío, en que venia desde mi habitación 14.
Fueron cabecillas de esta gran insurrección mundial: el hombre de la mascara de hierro, Miguel stregof , de alguna manera Dantes, Farias,Al Capone,El manco Paz, Nixon, Reagan, Manzano, Miguel de Cervantes, Clint Etwood (este había fugado en forma independiente), Jan Baljan, la pimpinela escarlata, Arturo de Córdoba,y Brurt Lancaster, (en su caso se escaparon todos sus pajaros ) yo y muchos más, a los que iré recordando
La topadora hizo lo suyo arrastrando a mi amigo y a la lata de sardinas, por sobre el acantilado..
A ambos se los dio por desaparecidos, Dantes y su libro y Houdini y su lata de sardinas.
Edmunto nos contó todo esto en una carta que recibimos en la Boca.
Supo de nosotros por la Revista “Así es Boca”, donde en un reportaje, como los mayores vendedores de faina en ambas canchas de Boca. (La de la Boca y la de New Jersey ) comentábamos nuestros conocimientos sobre el “virus o fiebre de la vaca loca.”
Esa revista llegaba con mucho éxito desde que Boca jugaba todos los partidos de visitante en el Yankee Stadium, y Maradona era su entrenador ya Bilardo jugaba al arco reemplazando a Navarro Montoya.
ESCA02.DOC
435
07/04/96 21:39
Edmundo, en New York, dedicaba su renacida inteligencia a un negocio similar al nuestro, vendía hamburguesas en los vagones del Metro de New York. No en las estaciones, sino propiamente dentro de los vagones, era una venta algo dificultosa, pero el la hizo posible.
Por eso le interesó lo de la vaca loca, y puso atención en la revista de fútbol..
Toda nuestra información lo iba a ayudar en la lucha de intereses en que se encontraba con los pulpos de Mac Donald y Burger King.
De saber de su lucha en el mundo de la hamburguesa, lo hubiéramos ayudado con envíos de faina y hacer una combinación triangular con francheising incluido, para doblegar a las dos “Cuñadas de las hamburguesas”, con mayor facilidad , pero el tuvo su intuición y logro hacerlo realmente solo.
Allí en el Metro de NY había llegado muy abajo. A algunos metros de profundidad, se encontró protegido de los designios de Dumas evitándose así todo el resentimiento y venganza, que nosotros habíamos sabido por la profunda lectura que habíamos hecho de las aventuras del Conde de Montecristo.
Recordábamos las otras noches, en el patio de la pensión,-- ahora tomándonos una cervecita--, como en aquel otro patio de la isla de Alcatraz, jugábamos al ludo y al sapo con otros tres, que muchas veces se hacían cuatro , eran los Hnos. Marx y el cuarto que aparecía era algunas veces D’Artagnan o el Cardenal Richelliu, que muchas veces quedaban en el banco de suplentes. Aramis dejo de venir para no hacer banco con el Cardenal.
Con el Hombre de la Mascara de Hierro no queríamos jugar, porque existía una leyenda o tradición, que si se sacaba la mascara aparecería una cara que seguramente seria igual a la de alguno de nosotros. No queríamos tener sorpresas así que lo ignorábamos totalmente. Soporto nuestra indiferencia con suma frialdad, nunca notamos un solo gesto de este tipo.
Con el que mas intimé‚ fue‚ con Groucho Marx Duval, (apellido de soltero).
Este me dijo alguna vez que estaba muy preocupado de estar ligado casi sin posibilidad de salir de las novelas de Dumas, y todo el lío porque quiso proteger de Margarita, a su hijo Armando
Ella era la mujer barbuda del Circo Sarrasani y comía traviatas de mortadela y eso a Groucho lo ponía fuera de si.
Quería dejar en claro que su situación era porque la mortadela tenia siempre pelos de su barba, lo que modificaba su gusto natural.
No obstante esa terrible desinteligencia, su hijo lo visitaba semanalmente. Armando era muy cariñoso con su padre, mientras su padre jugaba al ludo con nosotros Armando Duval jugaba con su balero, y en varias oportunidades le incrusto a Groucho su bocha en la cabeza.
Armando tenia problemas con “la porteña” y con “las 14 provincias”, a veces con “la puñalada”.
ESCA03.DOC
474
07/04/96 21:41
Groucho como se ve no solamente estaba rodeado por toda su familia, sino de todos sus problemas.
Su hijo lo bajoneaba terriblemente , además sus bochazos, lograron lo que nadie había hecho.
Groucho no solo se enderezo y mejoro su forma de caminar, y ya no seguía a las damas que pasaban por los pasillo de Alcatraz. Pero desde que Clint había fugado junto a Burt Lancaster y sus pájaros, ya las minas no andan por esos lugares mucho.
Esos malditos bochazos lograron también que en un rapto de locura Groucho se afeitara su personal bigote, en una mañana del Otoño.
A partir de ese momento tuvo que pintárselo -el bigote no le creció nunca mas - Lo hacia con corcho quemado.
Tuvo inconvenientes, para mantener su aspecto peludo de ficción, pero los superó con estoicismo, no era fácil conseguir corchos, todo lo bebible, en esta cárcel, venia ahora, en cartón. El tono que daba el cartón quemado no era digamos muy parecido al del corcho. Pero con buena voluntad y su terrible cabeza dura lograron el objetivo. El balero de su hijo, logro también aquietarlo un poco.
Los Dumas, con sus novelas mezcladas, los Hnos. Marx, Richeliu y Aramis, Edmundo con Dartagnan . Todo medio a los ponchazos pero hacia adelante lo lamentable y el verdadero problema era Dantes que no quería fugarse, que no entendía porque?.
Hasta que la topadora lo decidió, y se encontró en huida con Houdini.
Tardamos en volverlos a ver o saber de ellos
La novela de Dumas se la había prestado yo, el día de la topadora y las sardinas,
Nunca pude enterarme como concluían ninguna de las novelas de Dumas.
Este vacío cultural lo cubrí con los rumores que escuche , y algunas películas, sobre el tema de Dantes vi 235.
El único que había leído algo sobre Montecristo era Farias, pero que parte habrá leído en 15 minutos en la celda oscura de castigo. Posiblemente el índice.
Houdini y Edmundo, cada uno metido en sus pensamientos, nunca deben haber entendido los gestos del conductor de la topadora, ambos volaron por los aires, rumbo al mar
Fue realmente un salto fantástico. Algo maravilloso. Arpo tomo su bocina-corneta y los acompaño en sus saltos hacia el mar.
Pero fue así que Dantes, entendió de que se trataba la vida, claro justo cuando sintió que la maquina topadora lo arrojaba por el acantilado, y descubriera por ese modo, a los empujones limpios, cual era el camino de la libertad.
ESCA04.DOC
416
07/04/96 21:42
En quince minutos, a veces me pasan tantas y maravillosas cosas como las que me pasaron en estos últimos quince años.
En el vapor venia señora que me miraba con cara de limón exprimido, me surgió la idea que yo conocía a esa vieja. Claro me viene otra vez y se me va pero me vuelve y se queda .
Pero la vieja era no otra que mi suegra !
Seguramente que mi mujer le habrá, llenado la cabeza sobre los quince minutos y los quince años, Mi asignatura pendiente, mi tardanza en algún bar del Planeta,
En Chicago, En New York, En New Orleans. O en San Francisco
En un instante no tuve dudas que era ella, fue cuando se puso verde mar y con su sombrilla me quiso atravesar de lado a lado.
Si no me cabe duda que estaba enterada de mi mi tardanza, debo hacerme de un reloj.
Vino corriendo con la sombrilla de punta y en ese momento el vapor giro hacia un lado y ella siguió derecho hacia el fondo de la bahía.
Seria ella ?
Pero que se yo, su cara hacia mucho tiempo que yo la tenia borrada de mi mente .
No estoy seguro que supiera nadar.
La vida en la pensión de la Boca con el Abate , eran febriles y muchas veces fabriles con estudios y alguno que otro trabajo, yo ya estaba por la tabla del tres, de la cual dominaba en forma absoluta la parte musical.
Evidentemente, Farias no tenia mucha suerte con sus discípulos o ahijados .
Sus planes desde Dantes hasta llegar a mi, y seguramente pasando por algunos muchos mas, fueron variando, con el tiempo, con las guerras y con otras yerbas, fueron haciendo que en principio el famoso castillo de Montecristo, las inversiones en la Bolsa de París y Londres, fueran negociándose y negociándose, y gracias a su total desconocimiento y absoluta despreocupación, en los negocios de todo tipo, todo se había multiplicado por tantisimas veces todo.
En New York y Tokio, ya era dueño de todas las pizzerias Tuñin, Banchero y las Cuartetas de esas y otras ciudades en todo el mundo.
Su golpe maestro, lo realizo al comprar el estadio de Boca Junior y lograr un leasing del Yankee Stadium, en una operación triangular, donde se perdió solo un cateto, así se resolvió que Boca de visitante jugara en New Jersey.
Gracias a Dios, no acepto la dirección técnica de los equipos de Boca Junior, sabiendo luego el triste destino de la dupla de entrenadores (Bilardo y Maradona) terminando internados en la Gran Clínica de la Aeroisla del Río de la Plata, de la que no pudieron nunca fugar, yo los vi en el patio, tomando solicito.
ESCA051.DOC
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07/04/96 22:13
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Todo es un poco así, como moviendose de un lado para otro ,
es de alguna manera la forma
en que uno puede ver o sentir las cosas,
comprenderlas, entenderlas y de alguna manera
empezar a amarlas.
Son los momentos en que creo ver
un cielo muy azul, y un mar con fuerte y refrescante brisa.
Siento mis pies sobre la arena mojada.
Siento el mar, el cielo, todo esto es ahora,
Es la noche, ya es muy tarde, esta por terminar el dia,
sin embargo, recién sentí , vi el cielo como azul,
y mis pies sobre la arena, estaba casi blanca,
así la vi en la Bahia,
Bahía del Zapatero.
martes 9 de abril de 1996
ABR10.TXT
124
NOTICIAS DEL DÍA: (pienso mientras leo los titulares del diario de hoy)
De alguno de los titulares de los diarios el resto no tiene importancia, me lo invento y listo. Creo que asi trabajan los periodistas, me dijo un liso, primero tienen el titulo y luego sale la noticia, el liso sabe.
SE VENDERÁN CASAS SIN PAGAR ANTICIPOS
esto facilitara la venta de mi casa, todo me lleva a adonde...?
NO HABRÁ MILITARES EN LA LUCHA CONTRA LA DROGA
no los quiere nadie.
RASTREANDO LA PISTA DEL ASESINO MAS BUSCADO
UNABOMBER
el FBI continua acumulando indicios que probarían que Ted K. es el celebre terrorista.
ROBO Y AGRESIÓN A NIK EN LA CALLE
ANTES DE CEDER A LAS PRESIONES, RENUNCIO--lo dijo Daniel Passarella.
VACAS LOCAS:
SE HA DESCUBIERTO UN ANTICONCEPTIVO CONTRA LA INFLACIÓN.
AMENAZA EL NACIONALISMO AL MERCADO DE LA CARNE
POR ESO LOS HOMBRES LA TIENEN MAS BAJA QUE EN JAPÓN.
--interpretación de mi tía Etelvina, en una comparación de las inflaciones de Japón y Argentina.
dibujito del Clarin
CHERNOBYL EL BANCO NACIÓN Y LA IBM.
- y cuando todo estaba como limitado a esta geografía, aparece Lomas de Zamora-
Lomas de Zamora y el Cabezon D.
LA DEFENSA DE LOS FUNCIONARIOS, ADUCE como atenuante EL MAL que aqueja a los PAÍSES GANADERO: EL VIRUS DE LA VACA LOCA.
nunca me enterare de nada.
tengo información, pero muy confusa sobre estos asuntos.
EL UNIVERSO SE ESTRUCTURO A PARTIR DEL CAOS.
Que lo tiro, estare yo estructurado?
? : JORGE RODRÍGUEZ DEBUTO CON CAVALLO,
mi viejo diria otro Sainete de Vacarezza
PREOCUPA LA OFERTA DE PASAPORTES.
Quizás encuentre un trabajo en Marte, hablare con Ray Bradbury
CHOFERES: SI BEBEN?, NO CONDUZCAN.
y si no beben? es prueba total que podrán conducir igual? y que se yo!!
FUE SEPARADO POR COIMERO UN FUNCIONARIO DE LA INTENDENCIA.
espero que le haya separado lo que corresponde. Único ejemplo, su cabeza del resto del cuerpo, mediante el uso de sierra de carnicería, afectada por el mal de la vaca loca.
esta vacante me interesa si me interesa mucho!!
ECONOMÍA: HARÁ UN NUEVO RETIRO ESPIRITUAL.
un retiro espiritual, es irse un poco de este mundo.
aqui podria decir que se vayan todos
sigan intentandolo, el asunto, no deben olvidar es irse totalmente, y pronto..
ME PRESENTO Y ME DECRETO MI PROPIA QUIEBRA. NIK help me, COMO tendré que MANEJAR ADECUADAMENTE mi SINIESTRO
y si hago un tango?
y si luego es un éxito, y llego a demostrar que el tango no había muerto, y que el muerto era yo?
enfermedad:
CRISIS DEL DESARRAIGO,
síntomas:
TIROIDES ACELERADA , que raro me mira el hombre de la patagonia?
ataque y defensa de la ciencia:
PASTILLAS DE SUGESTIÓN
BAÑOS DE ASIENTO, preferentemente sin descalzarse, para evitar los resfrios.
MICROBIOGRAFIA
DE SOMETEDORES Y SOMETIDOS
nací un sábado en la mañana de un 20 de julio, cuando no se había llegado a la luna, ni tampoco todavia se celebraba el día del amigo. Claro se iniciaba la decada infame.
El año era 1935, hacia un mes que había muerto Gardel y era un éxito en el Cine Broadway "el día que me quieras". Me regalaron un diario de ese dia y habia un comentario sobre la pelicula del mudo. TERRIBLE. Claro el diario que me regalaron era LA PRENSA.
Allí Carlitos canta..."yo se que ahora vendrán caras extrañas...." o sea que mi nacimiento esta rodeado de un montón de simbologias,
otra mas: Boca gana el campeonato.
Algunas conclusiones: Yo no canto como Gardel, además de otras cosas soy de River,
geográficamente nací en Urquiza o Belgrano o Coghlan,-en el Hospital Pirovano- Esta como por el centro de esos Barrios.
pero realmente nosotros vivíamos en Villa Pueyrredon, --mi dos viejos eran los que vivían allí, yo todavía no me había mudado del Hospital-
pero no obstante mi papa me anoto en el Registro Civil de la Calle Uruguay y Viamonte en el centro.
Todo esto confundirá a mis biógrafos, pero es algo parecido a lo de Gardel, donde diablos nació este coso. Y al igual que yo no queda muy claro de donde vino.
Abasto, Francia, Uruguay, de un repollo, como a veces tengo yo mis dudas.
Para complicarlo mas, yo vivo desde hace mucho tiempo en el Abasto
La línea de colectivos donde laburaba mi viejo de peón, tuvo desde ese entonces una vida también tumultuosa y quizás confusa, tanto como la mía y como las vidas de las distintas monedas que tuvo este país.
La línea original era la numero 10
al tomarla la Corporación le ponen el numero 90,
pasa a ser luego la 111, ex 90- por 10 111 que pasaban solo 1,1/2 son del 90
ahora es la 168, que cada 50 coches, pasa un ex 90, ex 10
Pesos/pesos moneda nacional/pesos ley/austral y pesos
todo igual que al principio, estamos donde empezamos.
Hoy estuve en el Pirovano, pero no aceptaron mi admisión, no tengo cobertura medica, solo quería empezar todo de nuevo, quería nacer de nuevo, volvía al lugar donde empezó mi existencia, pero dijeron que no., mas ahora por el tema de la vaca loca. (Por el asunto de cambiar de querencia)
Mañana salgo para Medellín, espero que no me calcine en mi nueva vida.
A lo mejor llego a la luna, y podré jugar al golf en los links que dejo Armstrong.
No debo perder la esperanza, hay viene un 168 , ex 111, ex 90 ex 10.
adiós ex......
"mañana es otro día..... volveré a mi tierra natal a Tara"..................
fin de una de mis MICROBIOGRAFIAS
miércoles 10 de abril de 1996
ABR101.TXT
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10/04/96 15:37
LA MUERTE DEL BURRO
,
ALGUNOS ACTOS, MUCHA RETÓRICA, ALGUN COSTUMBRISMO Y POCAS PALABRAS
La colimba:
deserción
soldado venga!
El fobal:
aurieli ? diez ! oquey.
el insay mató al centrofobal al anochecer, en el baldío.
otra vez al arco.?
porque nunca me eligen a mi ?
pásamela morfón
Andá a jugar al patio contra la pared del fondo.
El pibe:
No toques las plantas !
Salí y quédate sentado en la puerta. !
veni que esta la leche. !
anda a comprar hielo. !
el ultimo cola de perro.
toca a mi, toca a su hermana.
Me caí en la zanja , la vieja me mata.
.! Ufa , sopa otra vez .! Ufa
El Cine:
dos mayores y una menor
fila diez, punta de banco
vida
muerte
amor
sueños
dolor
felicidad
risa
otros, ellos
aqui, yo mismo
Colegio y Billiken:
respetando a tus mayores te respetaras a ti mismo.
Serás lo que debas ser sino no serás nada.
El valiente argentino a las Armas corre ardiente....
No lo veis, sobre Méjico y Quito?
San José, San Lorenzo, Suipacha:
Ambas Piedras, Salta y Tucumán...
Siento el frío del bronce invadir mis plantas.
Hay Patria mia.
SEXO;
--Las memorias de una princesa rusa
--?es el amor un acto mecánico?
--mujeres
--El Palermo Palace
--Canzoneta, Urquiza
--la milonga
--De que están hablando, estos tipos?
--yo quiero c.......
--me tendré que casar?
--me saldrán pelos en la mano?
--te vas a morir!
--la paja mata!
--sin embargo yo mate a Guilda!
--pobre Rita, la vi de vieja -antes de morir-, y yo no tenia pelos en la mano
muchas cosas me han pasado o dejaron de pasarme: ellos no sabían nada tampoco, solo hablaban.
--No me crecieron pelos,
aun no he muerto,
y para amar a una mujer, por supuesto que me case, pero algo a fallado después de 35 años la sigo amando
La muerte del Burro:
--Las tostadas se caeran siempre del lado de la mermelada.
--el que se agacha la liga.
--Camino se hace al andar, banquina se hace saliendose del camino.
--Mi ultimo deseo: milanesas con huevos y papas fritas, y después que me lleven al cine
--por favor no me digan que lo dejamos para otro día , que podríamos ir el domingo,
No por favor no lo digan.
Yo, ya he aprendido, que el domingo es nunca
© L B Nuñez.
miércoles 3 de abril de 1996
ABRO2.TXT
02/04/96 10:23
BORRACHO:
""Borracho y a cargo de una bicicleta.
Borracho de vida y sin conocer el rumbo siguiente. Pero antes del amanecer uno ya esta en marcha.?y el viaje? Exactamente la mitad terror, la mitad jubilo""".......Ray Bradbury
1995
miércoles 3 de abril de 1996 --Luis Nuñez ©
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03/04/96 22:10
CRONICAS BOQUENSES
Excitantes, y envolventes estas historias fueron y siguen siendo hechos vividos durante todas mis fugas de distintos infiernos y paraísos terrenales y de los otros lugares, conocidos o desconocidos, pero donde estoy completamente seguro de haber estado.
Mi PC card me permite revisar las exactitudes que son necesarias para ordenar y prolijar estas crónicas.
He escapado de Alcatraz, y de muchos otros lugares y todas durante situaciones limites en que se encontraban mis amigos, en esta aluvional vida que me toco y desde mi habitación, la número 14, junto a mi PC card se generan todas estas situaciones, que yo no puedo y muchas veces no quiero controlar.
El escape de Alcatraz los realice con el Abate Farias y no con Edmundo Dantes.
Farias fue el que me arrastro por toda la Bahía y luego me arrojo en sus orillas bajo el Golden Gate.
Donde había quedado Dantes? Que había sucedido con él? Porque no quiso no le dio el balero para entender lo que era la libertad y fugarse, y únicamente un extraño accidente lo sacó de allí.?
Noches pasadas, en la Vuelta de Rocha, Farias, con el que compartía una pieza en la pensión de la calle Suarez, me refirió algunas respuestas a mis dudas.
Lo que había ocurrido era que Farias luego de haber leído el libro de Dumas, la que realizó en quince minutos, mientras estuvo dentro de la total oscuridad de la celda de castigo, en forma parcial, algo incompleta, se enteró en esos breves minutos , de la vida llena de resentimiento y venganzas que esperaba a Dantes, si lograba salir de la cárcel.
Fue así que decidió que Edmundo no estaba preparado para el mundo exterior.
Además su progreso e instrucción llegaron a puntos alarmantes y Farias ya caminaba por las paredes.
Esta situación había detenido las historias de muchisimas personas y personajes.
Gentes que no pudieron regresar a sus casas, a sus mujeres, a sus hijos, y todos esos problemas decía el Abate, debía repararse.
Ya había decidido fugarse sin Dantes, pues debía hacer seguir la historia que se había detenido y que me había elegido a mi para cambiar la historia de Montecristo.
Farias y Dantes habían ido a parar a Alcatraz , luego de pasar por varias cárceles a través de tantisimos años, y tantisimas fugas no realizadas nunca hasta aquellos momentos.
Mi aparición con Houdini en la isla, creo que facilitaron los planes de fuga de Farias.
Mientras tanto Houdini empezó a estar cada vez mas cercano a Dantes y comenzó a entusiasmarlo en su plan de escape .
Un día que lo voy a visitar a Dantes a la enfermería, fue luego de un juego de sapo, le habían fracturado el cráneo con el bendito tejo. Dicen que había sido el Hombre de la Mascara de Hierro, seguramente inducido por Richelliu..
Estamos charlando tranquilamente, Dantes quiere salir con su silla un rato al patio.
Esperamos que llegue alguien para no ir solos.
Llegan en ese momento Groucho y Houdini y se llevan a Dantes para el Jardín y yo me quedo un rato, y cuando quiero salir no pude abrir la puerta de la salita, me habían dejaron encerrado en la enfermería de la isla.
Estoy solo ahora . Pienso que todo esto es un plan milimetrado del Gran Houdini.
Va avanzando la tarde, nadie regresa.
Son las siete de la mañana, me despiertan los médicos que pasan a revisar a Dantes y comentan que se había generado en mi ,un gran cambio.
Sigo en la sala de la enfermería , mis amigos no volvieron, que les habrá ocurrido, seguro que habrán ejecutado la fuga.
Hoy me vieron los médicos nuevamente y siguen manifestando que en mi se ha operado un cambio de 360°. Claro Doctores,-- les digo--lo que ocurre es que no soy Dantes, pero los tipos me dan el papagayo y la chata y se van, se van. El enfermero regresa con un paquete de pañales y me lo deja también, me dice que Dios me ayude.
Llega la noche y sigo solo, con el papagayo, la chata y sigo comiéndome los pañales, luego duermo plácidamente .
Al otro día viene Farias,me trae una lima y una pala dentro de un cajón de fruta y una botella de vino, que me deja para que pase los pañales, me están cayendo bastante pesados comerlos en seco..
No te preocupes muchacho ya esta todo planeado por mi, me dice, Mañana tendrás novedades, creo que ha llegado el gran día.
Me entero que ocurrió con mis otros tres amigos, están en la celda de castigo, porque fueron sorprendidos escribiendo basura con dibujos alusivos, en las paredes de los baños del penal.
Al otro día es cuando se provoca el gran escape de Farias y yo. Me alegro, porque el asunto de los pañales se estaba haciendo insufrible, no los puedo digerir
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07/04/96 21:24
Al fugarnos el Abate y yo, Edmundo no quedó solo en Alcatraz, Houdini lo siguió acompañando hasta que el hecho sorprendente de la fuga de los dos tuvo lugar y ocurrió..
Dantes, fue lanzado por el acantilado por una topadora que estaba trabajando junto a las rocas, se había distraído un poco al tratar de leer “El Conde de Montecristo”
El libro llego a sus manos por aquellos días, pero tampoco pudo dedicarle mucho tiempo a enterarse de la historia y a los 15 minutos apareció en las orillas de la Bahía igual que nosotros.
Previo a que la topadora lo arrojara al mar, Houdini, estaba junto a Dantes,Estaba algo distraído, se estaba concentrando en una lata de sardinas y en un abrelatas y estaba estudiando en que forma se podía introducir en ella.
La topadora conducida por Arpo Marxs, que realizaba muecas y mímicas, y tocadas de bocina desesperadas, quería advertirles de su pesada presencia.
Pero todo resulto inútil,
Dantes voló por los aires. Una lata de sardinas voló junto a el.
A Houdini nadie lo vio, después que la topadora llego, el desaparecido de la escena.
Ese topetazo providencial, dio vuelta a toda la historia de fugas que estaban desde hace años interrumpidas.
La libertad había llegado
Las historias de todas estas rebeliones empezó en Alcatraz, y luego se desato en lugares distantes en muchos casos, como el mío, en que venia desde mi habitación 14.
Fueron cabecillas de esta gran insurrección mundial: el hombre de la mascara de hierro, Miguel stregof , de alguna manera Dantes, Farias,Al Capone,El manco Paz, Nixon, Reagan, Manzano, Miguel de Cervantes, Clint Etwood (este había fugado en forma independiente), Jan Baljan, la pimpinela escarlata, Arturo de Córdoba,y Brurt Lancaster, (en su caso se escaparon todos sus pajaros ) yo y muchos más, a los que iré recordando
La topadora hizo lo suyo arrastrando a mi amigo y a la lata de sardinas, por sobre el acantilado..
A ambos se los dio por desaparecidos, Dantes y su libro y Houdini y su lata de sardinas.
Edmunto nos contó todo esto en una carta que recibimos en la Boca.
Supo de nosotros por la Revista “Así es Boca”, donde en un reportaje, como los mayores vendedores de faina en ambas canchas de Boca. (La de la Boca y la de New Jersey ) comentábamos nuestros conocimientos sobre el “virus o fiebre de la vaca loca.”
Esa revista llegaba con mucho éxito desde que Boca jugaba todos los partidos de visitante en el Yankee Stadium, y Maradona era su entrenador ya Bilardo jugaba al arco reemplazando a Navarro Montoya.
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07/04/96 21:39
Edmundo, en New York, dedicaba su renacida inteligencia a un negocio similar al nuestro, vendía hamburguesas en los vagones del Metro de New York. No en las estaciones, sino propiamente dentro de los vagones, era una venta algo dificultosa, pero el la hizo posible.
Por eso le interesó lo de la vaca loca, y puso atención en la revista de fútbol..
Toda nuestra información lo iba a ayudar en la lucha de intereses en que se encontraba con los pulpos de Mac Donald y Burger King.
De saber de su lucha en el mundo de la hamburguesa, lo hubiéramos ayudado con envíos de faina y hacer una combinación triangular con francheising incluido, para doblegar a las dos “Cuñadas de las hamburguesas”, con mayor facilidad , pero el tuvo su intuición y logro hacerlo realmente solo.
Allí en el Metro de NY había llegado muy abajo. A algunos metros de profundidad, se encontró protegido de los designios de Dumas evitándose así todo el resentimiento y venganza, que nosotros habíamos sabido por la profunda lectura que habíamos hecho de las aventuras del Conde de Montecristo.
Recordábamos las otras noches, en el patio de la pensión,-- ahora tomándonos una cervecita--, como en aquel otro patio de la isla de Alcatraz, jugábamos al ludo y al sapo con otros tres, que muchas veces se hacían cuatro , eran los Hnos. Marx y el cuarto que aparecía era algunas veces D’Artagnan o el Cardenal Richelliu, que muchas veces quedaban en el banco de suplentes. Aramis dejo de venir para no hacer banco con el Cardenal.
Con el Hombre de la Mascara de Hierro no queríamos jugar, porque existía una leyenda o tradición, que si se sacaba la mascara aparecería una cara que seguramente seria igual a la de alguno de nosotros. No queríamos tener sorpresas así que lo ignorábamos totalmente. Soporto nuestra indiferencia con suma frialdad, nunca notamos un solo gesto de este tipo.
Con el que mas intimé‚ fue‚ con Groucho Marx Duval, (apellido de soltero).
Este me dijo alguna vez que estaba muy preocupado de estar ligado casi sin posibilidad de salir de las novelas de Dumas, y todo el lío porque quiso proteger de Margarita, a su hijo Armando
Ella era la mujer barbuda del Circo Sarrasani y comía traviatas de mortadela y eso a Groucho lo ponía fuera de si.
Quería dejar en claro que su situación era porque la mortadela tenia siempre pelos de su barba, lo que modificaba su gusto natural.
No obstante esa terrible desinteligencia, su hijo lo visitaba semanalmente. Armando era muy cariñoso con su padre, mientras su padre jugaba al ludo con nosotros Armando Duval jugaba con su balero, y en varias oportunidades le incrusto a Groucho su bocha en la cabeza.
Armando tenia problemas con “la porteña” y con “las 14 provincias”, a veces con “la puñalada”.
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07/04/96 21:41
Groucho como se ve no solamente estaba rodeado por toda su familia, sino de todos sus problemas.
Su hijo lo bajoneaba terriblemente , además sus bochazos, lograron lo que nadie había hecho.
Groucho no solo se enderezo y mejoro su forma de caminar, y ya no seguía a las damas que pasaban por los pasillo de Alcatraz. Pero desde que Clint había fugado junto a Burt Lancaster y sus pájaros, ya las minas no andan por esos lugares mucho.
Esos malditos bochazos lograron también que en un rapto de locura Groucho se afeitara su personal bigote, en una mañana del Otoño.
A partir de ese momento tuvo que pintárselo -el bigote no le creció nunca mas - Lo hacia con corcho quemado.
Tuvo inconvenientes, para mantener su aspecto peludo de ficción, pero los superó con estoicismo, no era fácil conseguir corchos, todo lo bebible, en esta cárcel, venia ahora, en cartón. El tono que daba el cartón quemado no era digamos muy parecido al del corcho. Pero con buena voluntad y su terrible cabeza dura lograron el objetivo. El balero de su hijo, logro también aquietarlo un poco.
Los Dumas, con sus novelas mezcladas, los Hnos. Marx, Richeliu y Aramis, Edmundo con Dartagnan . Todo medio a los ponchazos pero hacia adelante lo lamentable y el verdadero problema era Dantes que no quería fugarse, que no entendía porque?.
Hasta que la topadora lo decidió, y se encontró en huida con Houdini.
Tardamos en volverlos a ver o saber de ellos
La novela de Dumas se la había prestado yo, el día de la topadora y las sardinas,
Nunca pude enterarme como concluían ninguna de las novelas de Dumas.
Este vacío cultural lo cubrí con los rumores que escuche , y algunas películas, sobre el tema de Dantes vi 235.
El único que había leído algo sobre Montecristo era Farias, pero que parte habrá leído en 15 minutos en la celda oscura de castigo. Posiblemente el índice.
Houdini y Edmundo, cada uno metido en sus pensamientos, nunca deben haber entendido los gestos del conductor de la topadora, ambos volaron por los aires, rumbo al mar
Fue realmente un salto fantástico. Algo maravilloso. Arpo tomo su bocina-corneta y los acompaño en sus saltos hacia el mar.
Pero fue así que Dantes, entendió de que se trataba la vida, claro justo cuando sintió que la maquina topadora lo arrojaba por el acantilado, y descubriera por ese modo, a los empujones limpios, cual era el camino de la libertad.
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07/04/96 21:42
En quince minutos, a veces me pasan tantas y maravillosas cosas como las que me pasaron en estos últimos quince años.
En el vapor venia señora que me miraba con cara de limón exprimido, me surgió la idea que yo conocía a esa vieja. Claro me viene otra vez y se me va pero me vuelve y se queda .
Pero la vieja era no otra que mi suegra !
Seguramente que mi mujer le habrá, llenado la cabeza sobre los quince minutos y los quince años, Mi asignatura pendiente, mi tardanza en algún bar del Planeta,
En Chicago, En New York, En New Orleans. O en San Francisco
En un instante no tuve dudas que era ella, fue cuando se puso verde mar y con su sombrilla me quiso atravesar de lado a lado.
Si no me cabe duda que estaba enterada de mi mi tardanza, debo hacerme de un reloj.
Vino corriendo con la sombrilla de punta y en ese momento el vapor giro hacia un lado y ella siguió derecho hacia el fondo de la bahía.
Seria ella ?
Pero que se yo, su cara hacia mucho tiempo que yo la tenia borrada de mi mente .
No estoy seguro que supiera nadar.
La vida en la pensión de la Boca con el Abate , eran febriles y muchas veces fabriles con estudios y alguno que otro trabajo, yo ya estaba por la tabla del tres, de la cual dominaba en forma absoluta la parte musical.
Evidentemente, Farias no tenia mucha suerte con sus discípulos o ahijados .
Sus planes desde Dantes hasta llegar a mi, y seguramente pasando por algunos muchos mas, fueron variando, con el tiempo, con las guerras y con otras yerbas, fueron haciendo que en principio el famoso castillo de Montecristo, las inversiones en la Bolsa de París y Londres, fueran negociándose y negociándose, y gracias a su total desconocimiento y absoluta despreocupación, en los negocios de todo tipo, todo se había multiplicado por tantisimas veces todo.
En New York y Tokio, ya era dueño de todas las pizzerias Tuñin, Banchero y las Cuartetas de esas y otras ciudades en todo el mundo.
Su golpe maestro, lo realizo al comprar el estadio de Boca Junior y lograr un leasing del Yankee Stadium, en una operación triangular, donde se perdió solo un cateto, así se resolvió que Boca de visitante jugara en New Jersey.
Gracias a Dios, no acepto la dirección técnica de los equipos de Boca Junior, sabiendo luego el triste destino de la dupla de entrenadores (Bilardo y Maradona) terminando internados en la Gran Clínica de la Aeroisla del Río de la Plata, de la que no pudieron nunca fugar, yo los vi en el patio, tomando solicito.
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07/04/96 22:13
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[jaa1]
viernes, 19 de junio de 2009
LISBOA
“any where out of the world”
“Dime, alma mía, pobre alma aterida,
¿qué te parecería vivir en Lisboa?.
Allí debe de hacer calor, y tu té desperazarias como un lagarto.
Esta ciudad esta a la orilla del agua;
dicen que esta construida en mármol...
Ese es un paisaje a tu gusto;
un paisaje hecho de luz y de mineral,
¡y liquido para reflejarlos!”.
**************************
¡Yo soy la herida y el cuchillo!
Cielo o infierno, ¿qué importa?
“ Esta vida es un hospital en que cada enfermo esta poseído por el deseo de cambiar de cama ............Me parece que siempre estaré bien donde no estoy, y este problema de mudanza es uno de los que discuto sin cesar con mi alma”.
Charles Baudelaire
“Dime, alma mía, pobre alma aterida,
¿qué te parecería vivir en Lisboa?.
Allí debe de hacer calor, y tu té desperazarias como un lagarto.
Esta ciudad esta a la orilla del agua;
dicen que esta construida en mármol...
Ese es un paisaje a tu gusto;
un paisaje hecho de luz y de mineral,
¡y liquido para reflejarlos!”.
**************************
¡Yo soy la herida y el cuchillo!
Cielo o infierno, ¿qué importa?
“ Esta vida es un hospital en que cada enfermo esta poseído por el deseo de cambiar de cama ............Me parece que siempre estaré bien donde no estoy, y este problema de mudanza es uno de los que discuto sin cesar con mi alma”.
Charles Baudelaire
1964
1964
I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado
Ya no compartirás la clara luna
Ni los lentos jardines.
Ya no hay unaLuna que no sea espejo del pasado,
Cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
Que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
La fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
Sino lo que no tiene y no ha tenidoNunca,
pero no basta ser valientePara aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
Y te puede matar una guitarra.
II
Ya no seré feliz.
Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
Un instante cualquiera es más profundo
Y diverso que el mar. La vida es corta
Y aunque las horas son tan largas,
unaOscura maravilla nos acecha,La muerte,
ese otro mar, esa otra flecha
Que nos libra del sol y de la lunaY del amor.
La dicha que me diste
Y me quitaste debe ser borrada;
Lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
Esa vana costumbre que me inclinaAl sur,
a cierta puerta, a cierta esquina.
JORGE LUIS BORGES ("El otro, el mismo")
I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado
Ya no compartirás la clara luna
Ni los lentos jardines.
Ya no hay unaLuna que no sea espejo del pasado,
Cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
Que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
La fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
Sino lo que no tiene y no ha tenidoNunca,
pero no basta ser valientePara aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
Y te puede matar una guitarra.
II
Ya no seré feliz.
Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
Un instante cualquiera es más profundo
Y diverso que el mar. La vida es corta
Y aunque las horas son tan largas,
unaOscura maravilla nos acecha,La muerte,
ese otro mar, esa otra flecha
Que nos libra del sol y de la lunaY del amor.
La dicha que me diste
Y me quitaste debe ser borrada;
Lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
Esa vana costumbre que me inclinaAl sur,
a cierta puerta, a cierta esquina.
JORGE LUIS BORGES ("El otro, el mismo")
la biblioteca de babel
La Biblioteca de Babel
de JORGE LUIS BORGES
El universo (que otros llaman la Biblioteca) se componte de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán, que desemboca en otra galería, idéntica a la primera y a todas. A izquierda y a derecha del zaguán hay dos gabinetes minúsculos. Uno permite dormir de pie; otro, satisfacer las necesidades finales. Por ahí pasa la escalera espiral, que se abisma y se eleva hacia lo remoto. En el zaguán hay un espejo, que fielmente duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la Biblioteca no es infinita (si lo fuera realmente ¿a qué esa duplicación ilusoria?); yo prefiero soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito... La luz procede de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas. Hay dos en cada hexágono: transversales. La luz que emiten es insuficiente, incesante.
Como todos los hombres de la Biblioteca, he viajado en mi juventud; he peregrinado en busca de un libro, acaso del catálogo de catálogos; ahora que mis ojos casi no pueden descifrar lo que escribo, me preparo a morir a unas pocas leguas del hexágono en que nací. Muerto, no faltarán manos piadosas que me tiren por la baranda; mi sepultura será el aire insondable; mi cuerpo se hundirá largamente y se corromperá y disolverá en el viento engendrado por la caída, que es infinita. Yo afirmo que la Biblioteca es interminable. Los idealistas arguyen que las salas hexagonales son una forma necesaria del espacio absoluto o, por lo menos, de nuestra intuición del espacio. Razonan que es inconcebible una sala triangular o pentagonal. (Los místicos pretenden que el éxtasis les revela una cámara circular con un gran libro circular de lomo continuo, que da toda la vuelta de las paredes; pero su testimonio es sospechoso; sus palabras, oscuras. Ese libro cíclico es Dios.) Básteme, por ahora, repetir el dictamen clásico: La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible.
A cada uno de los muros de cada hexágono corresponden cinco anaqueles; cada anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de cuatrocientas diez páginas; cada página, de cuarenta renglones; cada renglón, de unas ochenta letras de color negro. También hay letras en el dorso de cada libro; esas letras no indican o prefiguran lo que dirán las páginas. Sé que esa inconexión, alguna vez, pareció misteriosa. Antes de resumir la solución (cuyo descubrimiento, a pesar de sus trágicas proyecciones, es quizá el hecho capital de la historia) quiero rememorar algunos axiomas.
El primero: La Biblioteca existe ab alterno. De esa verdad cuyo colorario inmediato es la eternidad futura del mundo, ninguna mente razonable puede dudar. El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de un dios. Para percibir la distancia que hay entre lo divino y lo humano, basta comparar estos rudos símbolos trémulos que mi falible mano garabatea en la tapa de un libro, con las letras orgánicas del interior: puntuales, delicadas, negrísimas, inimitablemente simétricas.
El segundo: El número de símbolos ortográficos es veinticinco. Esa comprobación permitió, hace trescientos años, formular una teoría general de la Biblioteca y resolver satisfactoriamente el problema que ninguna conjetura había descifrado: la naturaleza informe y caótica de casi todos los libros. Uno, que mi padre vio en un hexágono del circuito quince noventa y cuatro, constaba de las letras MCV perversamente repetidas desde el renglón primero hasta el último. Otro (muy consultado en esta zona) es un mero laberinto de letras, pero la página penúltima dice «Oh tiempo tus pirámides». Ya se sabe: por una línea razonable o una recta noticia hay leguas de insensatas cacofonías, de fárragos verbales y de incoherencias. (Yo sé de una región cerril cuyos bibliotecarios repudian la supersticiosa y vana costumbre de buscar sentido en los libros y la equiparan a la de buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de la mano... Admiten que los inventores de la escritura imitaron los veinticinco símbolos naturales, pero sostienen que esa aplicación es casual y que los libros nada significan en sí. Ese dictamen, ya veremos no es del todo falaz.)
Durante mucho tiempo se creyó que esos libros impenetrables correspondían a lenguas pretéritas o remotas. Es verdad que los hombres más antiguos, los primeros bibliotecarios, usaban un lenguaje asaz diferente del que hablamos ahora; es verdad que unas millas a la derecha la lengua es dialectal y que noventa pisos más arriba, es incomprensible. Todo eso, lo repito, es verdad, pero cuatrocientas diez páginas de inalterables MCV no pueden corresponder a ningún idioma, por dialectal o rudimentario que sea. Algunos insinuaron que cada letra podía influir en la subsiguiente y que el valor de MCV en la tercera línea de la página 71 no era el que puede tener la misma serie en otra posición de otra página, pero esa vaga tesis no prosperó. Otros pensaron en criptografías; universalmente esa conjetura ha sido aceptada, aunque no en el sentido en que la formularon sus inventores.
Hace quinientos años, el jefe de un hexágono superior dio con un libro tan confuso como los otros, pero que tenía casi dos hojas de líneas homogéneas. Mostró su hallazgo a un descifrador ambulante, que le dijo que estaban redactadas en portugués; otros le dijeron que en yiddish. Antes de un siglo pudo establecerse el idioma: un dialecto samoyedo-lituano del guaraní, con inflexiones de árabe clásico. También se descifró el contenido: nociones de análisis combinatorio, ilustradas por ejemplos de variaciones con repetición ilimitada. Esos ejemplos permitieron que un bibliotecario de genio descubriera la ley fundamental de la Biblioteca. Este pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto. También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: No hay en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos. De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito.
Cuando se proclamó que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresión fue de extravagante felicidad. Todos los hombres se sintieron señores de un tesoro intacto y secreto. No había problema personal o mundial cuya elocuente solución no existiera: en algún hexágono. El universo estaba justificado, el universo bruscamente usurpó las dimensiones ilimitadas de la esperanza. En aquel tiempo se habló mucho de las Vindicaciones: libros de apología y de profecía, que para siempre vindicaban los actos de cada hombre del universo y guardaban arcanos prodigiosos para su porvenir. Miles de codiciosos abandonaron el dulce hexágono natal y se lanzaron escaleras arriba, urgidos por el vano propósito de encontrar su Vindicación. Esos peregrinos disputaban en los corredores estrechos, proferían oscuras maldiciones, se estrangulaban en las escaleras divinas, arrojaban los libros engañosos al fondo de los túneles, morían despeñados por los hombres de regiones remotas. Otros se enloquecieron... Las Vindicaciones existen (yo he visto dos que se refieren a personas del porvenir, a personas acaso no imaginarias) pero los buscadores no recordaban que la posibilidad de que un hombre encuentre la suya, o alguna pérfida variación de la suya, es computable en cero.
También se esperó entonces la aclaración de los misterios básicos de la humanidad: el origen de la Biblioteca y del tiempo. Es verosímil que esos graves misterios puedan explicarse en palabras: si no basta el lenguaje de los filósofos, la multiforme Biblioteca habrá producido el idioma inaudito que se requiere y los vocabularios y gramáticas de ese idioma. Hace ya cuatro siglos que los hombres fatigan los hexágonos... Hay buscadores oficiales, inquisidores. Yo los he visto en el desempeño de su función: llegan siempre rendidos; hablan de una escalera sin peldaños que casi los mató; hablan de galerías y de escaleras con el bibliotecario; alguna vez, toman el libro más cercano y lo hojean, en busca de palabras infames. Visiblemente, nadie espera descubrir nada.
A la desaforada esperanza, sucedió, como es natural, una depresión excesiva. La certidumbre de que algún anaquel en algún hexágono encerraba libros preciosos y de que esos libros preciosos eran inaccesibles, pareció casi intolerable. Una secta blasfema sugirió que cesaran las buscas y que todos los hombres barajaran letras y símbolos, hasta construir, mediante un improbable don del azar, esos libros canónicos. Las autoridades se vieron obligadas a promulgar órdenes severas. La secta desapareció, pero en mi niñez he visto hombres viejos que largamente se ocultaban en las letrinas, con unos discos de metal en un cubilete prohibido, y débilmente remedaban el divino desorden.
Otros, inversamente, creyeron que lo primordial era eliminar las obras inútiles. Invadían los hexágonos, exhibían credenciales no siempre falsas, hojeaban con fastidio un volumen y condenaban anaqueles enteros: a su furor higiénico, ascético, se debe la insensata perdición de millones de libros. Su nombre es execrado, pero quienes deploran los «tesoros» que su frenesí destruyó, negligen dos hechos notorios. Uno: la Biblioteca es tan enorme que toda reducción de origen humano resulta infinitesimal. Otro: cada ejemplar es único, irreemplazable, pero (como la Biblioteca es total) hay siempre varios centenares de miles de facsímiles imperfectos: de obras que no difieren sino por una letra o por una coma. Contra la opinión general, me atrevo a suponer que las consecuencias de las depredaciones cometidas por los Purificadores, han sido exageradas por el horror que esos fanáticos provocaron. Los urgía el delirio de conquistar los libros del Hexágono Carmesí: libros de formato menor que los naturales; omnipotentes, ilustrados y mágicos.
También sabemos de otra superstición de aquel tiempo: la del Hombre del Libro. En algún anaquel de algún hexágono (razonaron los hombres) debe existir un libro que sea la cifra y el compendio perfecto de todos los demás: algún bibliotecario lo ha recorrido y es análogo a un dios. En el lenguaje de esta zona persisten aún vestigios del culto de ese funcionario remoto. Muchos peregrinaron en busca de Él. Durante un siglo fatigaron en vano los más diversos rumbos. ¿Cómo localizar el venerado hexágono secreto que lo hospedaba? Alguien propuso un método regresivo: Para localizar el libro A, consultar previamente un libro B que indique el sitio de A; para localizar el libro B, consultar previamente un libro C, y así hasta lo infinito... En aventuras de ésas, he prodigado y consumido mis años. No me parece inverosímil que en algún anaquel del universo haya un libro total; ruego a los dioses ignorados que un hombre - ¡uno solo, aunque sea, hace miles de años! - lo haya examinado y leído. Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí, que sean para otros. Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno. Que yo sea ultrajado y aniquilado, pero que en un instante, en un ser, Tu enorme Biblioteca se justifique.
Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción. Hablan (lo sé) de «la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira». Esas palabras que no sólo denuncian el desorden sino que lo ejemplifican también, notoriamente prueban su gusto pésimo y su desesperada ignorancia. En efecto, la Biblioteca incluye todas las estructuras verbales, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un solo disparate absoluto. Inútil observar que el mejor volumen de los muchos hexágonos que administro se titula «Trueno peinado», y otro «El calambre de yeso» y otro «Axaxaxas mlo». Esas proposiciones, a primera vista incoherentes, sin duda son capaces de una justificación criptográfica o alegórica; esa justificación es verbal y, ex hypothesi, ya figura en la Biblioteca. No puedo combinar unos caracteres dhcmrlchtdj que la divina Biblioteca no haya previsto y que en alguna de sus lenguas secretas no encierren un terrible sentido. Nadie puede articular una sílaba que no esté llena de ternuras y de temores; que no sea en alguno de esos lenguajes el nombre poderoso de un dios. Hablar es incurrir en tautologías. Esta epístola inútil y palabrera ya existe en uno de los treinta volúmenes de los cinco anaqueles de uno de los incontables hexágonos, y también su refutación. (Un número n de lenguajes posibles usa el mismo vocabulario; en algunos, el símbolo biblioteca admite la correcta definición ubicuo y perdurable sistema de galerías hexagonales, pero biblioteca es pan o pirámide o cualquier otra cosa, y las siete palabras que la definen tienen otro valor. Tú, que me lees, ¿estás seguro de entender mi lenguaje?).
La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra. Las epidemias, las discordias heréticas, las peregrinaciones que inevitablemente degeneran en bandolerismo, han diezmado la población. Creo haber mencionado los suicidios, cada año más frecuentes. Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana - la única - está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta.
Acabo de escribir infinita. No he interpolado ese adjetivo por una costumbre retórica; digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos pueden inconcebiblemente cesar, lo cual es absurdo. Quienes la imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza.
FIN
de JORGE LUIS BORGES
El universo (que otros llaman la Biblioteca) se componte de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán, que desemboca en otra galería, idéntica a la primera y a todas. A izquierda y a derecha del zaguán hay dos gabinetes minúsculos. Uno permite dormir de pie; otro, satisfacer las necesidades finales. Por ahí pasa la escalera espiral, que se abisma y se eleva hacia lo remoto. En el zaguán hay un espejo, que fielmente duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la Biblioteca no es infinita (si lo fuera realmente ¿a qué esa duplicación ilusoria?); yo prefiero soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito... La luz procede de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas. Hay dos en cada hexágono: transversales. La luz que emiten es insuficiente, incesante.
Como todos los hombres de la Biblioteca, he viajado en mi juventud; he peregrinado en busca de un libro, acaso del catálogo de catálogos; ahora que mis ojos casi no pueden descifrar lo que escribo, me preparo a morir a unas pocas leguas del hexágono en que nací. Muerto, no faltarán manos piadosas que me tiren por la baranda; mi sepultura será el aire insondable; mi cuerpo se hundirá largamente y se corromperá y disolverá en el viento engendrado por la caída, que es infinita. Yo afirmo que la Biblioteca es interminable. Los idealistas arguyen que las salas hexagonales son una forma necesaria del espacio absoluto o, por lo menos, de nuestra intuición del espacio. Razonan que es inconcebible una sala triangular o pentagonal. (Los místicos pretenden que el éxtasis les revela una cámara circular con un gran libro circular de lomo continuo, que da toda la vuelta de las paredes; pero su testimonio es sospechoso; sus palabras, oscuras. Ese libro cíclico es Dios.) Básteme, por ahora, repetir el dictamen clásico: La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible.
A cada uno de los muros de cada hexágono corresponden cinco anaqueles; cada anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de cuatrocientas diez páginas; cada página, de cuarenta renglones; cada renglón, de unas ochenta letras de color negro. También hay letras en el dorso de cada libro; esas letras no indican o prefiguran lo que dirán las páginas. Sé que esa inconexión, alguna vez, pareció misteriosa. Antes de resumir la solución (cuyo descubrimiento, a pesar de sus trágicas proyecciones, es quizá el hecho capital de la historia) quiero rememorar algunos axiomas.
El primero: La Biblioteca existe ab alterno. De esa verdad cuyo colorario inmediato es la eternidad futura del mundo, ninguna mente razonable puede dudar. El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de un dios. Para percibir la distancia que hay entre lo divino y lo humano, basta comparar estos rudos símbolos trémulos que mi falible mano garabatea en la tapa de un libro, con las letras orgánicas del interior: puntuales, delicadas, negrísimas, inimitablemente simétricas.
El segundo: El número de símbolos ortográficos es veinticinco. Esa comprobación permitió, hace trescientos años, formular una teoría general de la Biblioteca y resolver satisfactoriamente el problema que ninguna conjetura había descifrado: la naturaleza informe y caótica de casi todos los libros. Uno, que mi padre vio en un hexágono del circuito quince noventa y cuatro, constaba de las letras MCV perversamente repetidas desde el renglón primero hasta el último. Otro (muy consultado en esta zona) es un mero laberinto de letras, pero la página penúltima dice «Oh tiempo tus pirámides». Ya se sabe: por una línea razonable o una recta noticia hay leguas de insensatas cacofonías, de fárragos verbales y de incoherencias. (Yo sé de una región cerril cuyos bibliotecarios repudian la supersticiosa y vana costumbre de buscar sentido en los libros y la equiparan a la de buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de la mano... Admiten que los inventores de la escritura imitaron los veinticinco símbolos naturales, pero sostienen que esa aplicación es casual y que los libros nada significan en sí. Ese dictamen, ya veremos no es del todo falaz.)
Durante mucho tiempo se creyó que esos libros impenetrables correspondían a lenguas pretéritas o remotas. Es verdad que los hombres más antiguos, los primeros bibliotecarios, usaban un lenguaje asaz diferente del que hablamos ahora; es verdad que unas millas a la derecha la lengua es dialectal y que noventa pisos más arriba, es incomprensible. Todo eso, lo repito, es verdad, pero cuatrocientas diez páginas de inalterables MCV no pueden corresponder a ningún idioma, por dialectal o rudimentario que sea. Algunos insinuaron que cada letra podía influir en la subsiguiente y que el valor de MCV en la tercera línea de la página 71 no era el que puede tener la misma serie en otra posición de otra página, pero esa vaga tesis no prosperó. Otros pensaron en criptografías; universalmente esa conjetura ha sido aceptada, aunque no en el sentido en que la formularon sus inventores.
Hace quinientos años, el jefe de un hexágono superior dio con un libro tan confuso como los otros, pero que tenía casi dos hojas de líneas homogéneas. Mostró su hallazgo a un descifrador ambulante, que le dijo que estaban redactadas en portugués; otros le dijeron que en yiddish. Antes de un siglo pudo establecerse el idioma: un dialecto samoyedo-lituano del guaraní, con inflexiones de árabe clásico. También se descifró el contenido: nociones de análisis combinatorio, ilustradas por ejemplos de variaciones con repetición ilimitada. Esos ejemplos permitieron que un bibliotecario de genio descubriera la ley fundamental de la Biblioteca. Este pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto. También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: No hay en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos. De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito.
Cuando se proclamó que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresión fue de extravagante felicidad. Todos los hombres se sintieron señores de un tesoro intacto y secreto. No había problema personal o mundial cuya elocuente solución no existiera: en algún hexágono. El universo estaba justificado, el universo bruscamente usurpó las dimensiones ilimitadas de la esperanza. En aquel tiempo se habló mucho de las Vindicaciones: libros de apología y de profecía, que para siempre vindicaban los actos de cada hombre del universo y guardaban arcanos prodigiosos para su porvenir. Miles de codiciosos abandonaron el dulce hexágono natal y se lanzaron escaleras arriba, urgidos por el vano propósito de encontrar su Vindicación. Esos peregrinos disputaban en los corredores estrechos, proferían oscuras maldiciones, se estrangulaban en las escaleras divinas, arrojaban los libros engañosos al fondo de los túneles, morían despeñados por los hombres de regiones remotas. Otros se enloquecieron... Las Vindicaciones existen (yo he visto dos que se refieren a personas del porvenir, a personas acaso no imaginarias) pero los buscadores no recordaban que la posibilidad de que un hombre encuentre la suya, o alguna pérfida variación de la suya, es computable en cero.
También se esperó entonces la aclaración de los misterios básicos de la humanidad: el origen de la Biblioteca y del tiempo. Es verosímil que esos graves misterios puedan explicarse en palabras: si no basta el lenguaje de los filósofos, la multiforme Biblioteca habrá producido el idioma inaudito que se requiere y los vocabularios y gramáticas de ese idioma. Hace ya cuatro siglos que los hombres fatigan los hexágonos... Hay buscadores oficiales, inquisidores. Yo los he visto en el desempeño de su función: llegan siempre rendidos; hablan de una escalera sin peldaños que casi los mató; hablan de galerías y de escaleras con el bibliotecario; alguna vez, toman el libro más cercano y lo hojean, en busca de palabras infames. Visiblemente, nadie espera descubrir nada.
A la desaforada esperanza, sucedió, como es natural, una depresión excesiva. La certidumbre de que algún anaquel en algún hexágono encerraba libros preciosos y de que esos libros preciosos eran inaccesibles, pareció casi intolerable. Una secta blasfema sugirió que cesaran las buscas y que todos los hombres barajaran letras y símbolos, hasta construir, mediante un improbable don del azar, esos libros canónicos. Las autoridades se vieron obligadas a promulgar órdenes severas. La secta desapareció, pero en mi niñez he visto hombres viejos que largamente se ocultaban en las letrinas, con unos discos de metal en un cubilete prohibido, y débilmente remedaban el divino desorden.
Otros, inversamente, creyeron que lo primordial era eliminar las obras inútiles. Invadían los hexágonos, exhibían credenciales no siempre falsas, hojeaban con fastidio un volumen y condenaban anaqueles enteros: a su furor higiénico, ascético, se debe la insensata perdición de millones de libros. Su nombre es execrado, pero quienes deploran los «tesoros» que su frenesí destruyó, negligen dos hechos notorios. Uno: la Biblioteca es tan enorme que toda reducción de origen humano resulta infinitesimal. Otro: cada ejemplar es único, irreemplazable, pero (como la Biblioteca es total) hay siempre varios centenares de miles de facsímiles imperfectos: de obras que no difieren sino por una letra o por una coma. Contra la opinión general, me atrevo a suponer que las consecuencias de las depredaciones cometidas por los Purificadores, han sido exageradas por el horror que esos fanáticos provocaron. Los urgía el delirio de conquistar los libros del Hexágono Carmesí: libros de formato menor que los naturales; omnipotentes, ilustrados y mágicos.
También sabemos de otra superstición de aquel tiempo: la del Hombre del Libro. En algún anaquel de algún hexágono (razonaron los hombres) debe existir un libro que sea la cifra y el compendio perfecto de todos los demás: algún bibliotecario lo ha recorrido y es análogo a un dios. En el lenguaje de esta zona persisten aún vestigios del culto de ese funcionario remoto. Muchos peregrinaron en busca de Él. Durante un siglo fatigaron en vano los más diversos rumbos. ¿Cómo localizar el venerado hexágono secreto que lo hospedaba? Alguien propuso un método regresivo: Para localizar el libro A, consultar previamente un libro B que indique el sitio de A; para localizar el libro B, consultar previamente un libro C, y así hasta lo infinito... En aventuras de ésas, he prodigado y consumido mis años. No me parece inverosímil que en algún anaquel del universo haya un libro total; ruego a los dioses ignorados que un hombre - ¡uno solo, aunque sea, hace miles de años! - lo haya examinado y leído. Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí, que sean para otros. Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno. Que yo sea ultrajado y aniquilado, pero que en un instante, en un ser, Tu enorme Biblioteca se justifique.
Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción. Hablan (lo sé) de «la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira». Esas palabras que no sólo denuncian el desorden sino que lo ejemplifican también, notoriamente prueban su gusto pésimo y su desesperada ignorancia. En efecto, la Biblioteca incluye todas las estructuras verbales, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un solo disparate absoluto. Inútil observar que el mejor volumen de los muchos hexágonos que administro se titula «Trueno peinado», y otro «El calambre de yeso» y otro «Axaxaxas mlo». Esas proposiciones, a primera vista incoherentes, sin duda son capaces de una justificación criptográfica o alegórica; esa justificación es verbal y, ex hypothesi, ya figura en la Biblioteca. No puedo combinar unos caracteres dhcmrlchtdj que la divina Biblioteca no haya previsto y que en alguna de sus lenguas secretas no encierren un terrible sentido. Nadie puede articular una sílaba que no esté llena de ternuras y de temores; que no sea en alguno de esos lenguajes el nombre poderoso de un dios. Hablar es incurrir en tautologías. Esta epístola inútil y palabrera ya existe en uno de los treinta volúmenes de los cinco anaqueles de uno de los incontables hexágonos, y también su refutación. (Un número n de lenguajes posibles usa el mismo vocabulario; en algunos, el símbolo biblioteca admite la correcta definición ubicuo y perdurable sistema de galerías hexagonales, pero biblioteca es pan o pirámide o cualquier otra cosa, y las siete palabras que la definen tienen otro valor. Tú, que me lees, ¿estás seguro de entender mi lenguaje?).
La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra. Las epidemias, las discordias heréticas, las peregrinaciones que inevitablemente degeneran en bandolerismo, han diezmado la población. Creo haber mencionado los suicidios, cada año más frecuentes. Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana - la única - está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta.
Acabo de escribir infinita. No he interpolado ese adjetivo por una costumbre retórica; digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos pueden inconcebiblemente cesar, lo cual es absurdo. Quienes la imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza.
FIN
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