ONETTI Y SUS LUGARES
Usted puede ir a Santa María cuando quiera.
Y sin que nada le cueste, sin viajar siquiera.
Escuche: ... Brausen.
Se estiró como para dormir la siesta y estuvo inventando Santa María y todas las historías. Está claro.
–Pero yo estuve allí. También usted.
–Está escrito, nada más.
Pruebas no hay.
Así que le repito: haga lo mismo.
Tírese en la cama, invente usted también.
Fabríquese la Santa María que más le guste, mienta, sueñe personas y cosas, sucesos.
los libros o textos enunciados existen en el acto de concebirlos, en el momento que precede a la creación.Poco importa que ese momento no llegue nunca, pertenecen ahora a la bibloteca de mi memoria. DAMASCENO MONTEIRO