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sábado, 24 de marzo de 2007

ONETTI Y SUS FOTOGRAFIAS

Las fotografías
Mi imagen y yo
En algún papel leí, hace años, que el infierno estaba minuciosamente conformado por los ojos ocupados en mirarnos. La frase, entonces, no era de Borges ni de Sábato ni de Sartre ni mía. [...]
En cuanto a mí, hace años que aprendí el arte de afeitarme al tacto, para evitar la opinión del espejo, para acudir al trabajo sin el peso de otra depresión. Es que mi imagen – ustedes me lo muestran – avanza, desde hace tiempo, separada de mí.Mientras yo permanezco adolescente, calmo, interesado en lo que importa, bondadoso y humilde por indiferencia y por la asombrosa seguridad de que no hay respuestas, ella, mi cara, ha envejecido, se ha puesto amarga y tal vez esté contando o invente historias que no son mías sino de ella.
(Juan Carlos Onetti en Sara Facio, Alicia D'Amico: Retratos y Autoretratos. Ediciones de Crisis, Buenos Aires 1973)

Padrino oculto e inquitante de la literatura latinoamericana.

Onetti. Juan Carlos Onetti.


Onetti. Juan Carlos Onetti. Padrino oculto e inquietante de la literatura latinoamericana


Publicado en Onetti. Juan Carlos Onetti. (http://www.onetti.net)

La biografía breve
Un grupo no organizado de gente desconocida y nada influyente sostiene que la mayor fatalidad de Juan Carlos Onetti era su nacionalidad. Si no hubiera nacido en tierra incógnita sino en un país con el poder económico y el peso político necesarios para exportar con éxito la cultura propia, no hubiera fallecido casi incógnito. Si no hubiera nacido en Montevideo, sino – por ejemplo – en Buenos Aires, hoy en día la super-estrella de la literatura latinoamericana no se llamaría Jorge Luis Borges, sino Juan Carlos Onetti.
Es fácil imaginar que había preferido esta carrera: Agent provocateur, con y sin nombres fingidos, siempre atento de preservarse de publicidad, infestado de leyendas como otros de hongos; su influencia ni ancha ni extensa, pero profunda; indiferente frente al barullo de los adeptos no llamados, recompensado con un silencio que recién la estupidez tipo general hace estallar; en consecuencia la agitación internaconal, el exilio, y finalmente la gloria, breve y sin compromisos; un mito ya en vida, un sobreviviente en el grupo clandestino de los no muertos del cerebro, en el mundo creado por él.
Aquellos que por profesión mejor lo saben comprueban la importancia de la obra onettiana: casi todos los escritores latinoamericanos que triunfaron en el siglo XX se refieren a Onetti, confirman su influencia.
José María Arguedas escribe en El zorro de arriba y el zorro de abajo: "Onetti tiembla en cada palabra, armoniosamente; yo quería llegar a Montevideo – estoy en Santiago – entre otras cosas para saludarlo, para tomarle la mano con que escribe. Así es."
Según Augusto Roa Bastos Onetti es "el clásico por antonomasia de las letras hispanoamericanas contemporáneas."
Carlos Fuentes dice en La nueva novela latinoamericana: "Las novelas y cuentos de Onetti son las piedras de fundación de nuestra modernidad." Y agrega en otra ocasión: "A todos su descendientes nos dio una lección de inteligencia narrativa, de construcción sabia, de inmenso amor a la imaginación literaria."
De forma semejante se expresan Juan Rulfo y Gabriel García Márquez. Octavio Paz escribe con motivo del Premio Cervantes otorgado a Onetti: "Se decía que América Latina era un continente rico en materias primas, generales y caudillos; hoy podemos decir que también es rico en poetas y novelistas."
Julio Cortázar llama a Onetti simplemente "el más grande novelista latinamericano".
En muchos diccionarios no figura su nombre. Temerosa o respetuosamente se le huye en las universidades y los congresos. Sus libros se editan, se traducen, pero no se encuentran en las librerías. Al preguntar por el autor hay que deletrear muy a menudo: "Con doble t".
La traducción completa de nuestra biografía breve está siendo retrabajada. Mientras tanto remitimos a la cronología de Pablo Rocca.
Fuentehttp://www.onetti.net/es/orientaciones/biografia

OTRA DE ONETTI

http://www.onetti.net/

JUAN CARLOS ONETTI

“Detrás de un uruguayo no hay nada:
ni un oriental, ni dos orientales, ni treinta y tres orientales.”




“Detrás de un uruguayo no hay nada:
ni un oriental, ni dos orientales, ni treinta y tres orientales.”

viernes, 23 de marzo de 2007

LISBON, REVISITED 1935

El sol de este medio día de enero resalta en las tejas de las casas y en el río. La ciudad, hoy domingo, es mas Lisboa que nunca. El Castello de San Jorge domina las construcciones vecinas. Desde el Senhora do Monte la ciudad desconoce la presencia del invierno.
El morador de la Rua Coelho da Rocha 16, tiene otra visión de este día. Por otra parte se siente gris, cansado, y solitario. Las prolongadas vigilias de las ultimas noches, muestran a sus enrojecidos ojos una ciudad, su querida ciudad, maltrecha y abandonada.
Desde que murió la tía, vive solo en la casa. Sus continuos cambios de pensión han cesado. Pero su interior sigue en continuo movimiento y mudanza.
Este domingo, como otros es largo y monótono, salvo alguna lectura, es de nunca acabar. Ya sin cigarrillos, se asoma a la ventana. Ve la calle desierta. La encargada del edificio ha salido a visitar a sus parientes. A la noche le traerá higos. Desde su observatorio comprueba que no abrió la tabaquería. El almacén lindero con el anexo de despacho de bebidas también cerrado. Alves ha fallado. . El vecino de la 16 siente que su angustia aumenta. . Una tarde sin alcohol y sin cigarros. La Brasileira, como todos los domingos, no es un buen lugar para él. Sus compañeros de tertulias fingen los fines de semana sus obligaciones familiares: se convierten en buenos padres de familia, esposos, tíos y hermanos amantes. Pero el solo observa la desolada calle desde la ventana. Siente su propio invierno. Otro domingo sin tertulias, cigarros y grapa.
Desde su puesto de observación sigue el movimiento de la puerta del Hospital Británico, el busto de Wellington, en la plazoleta cubre su visión. Su médico en él ultima reconocimiento, comparó el hígado de su enfermo con el granito de la estatua de Wellington: duro y seco. Esto se acaba, no se encontraba ya solución. El abandono, el alcohol, las noches sin sueño son el resultado. Ahora en su casa solo, sin tertulias, siente mayor su situación y se ahonda en lo que él siente su fracaso de vida. .
Esa mañana Al medio día lo sacó de ese pozo, la carta que le contestó a Monteiro. Frente al Hospital alguna gente espera el eléctrico para ir a los “Los Placeres”. Por ahora noi quiere piensar en ese lugar tan lugar, sabe que estará tal vez sin darse cuenta estará allí en el próximo invierno.
Esa mañana, ha podido terminar la carta a Casáis Monteiro. Hace quince días que la tieneia sobre el escritorio., pero no se deicida. Hoy no tuvo enia papel apropiado para esa respuesta. Pero sé resistió depara usar esoe como pretexto para no escribirle. Prefirió ocuparse de ella aún en papel ordinario. No soportaba mas la Mientras aporrea la Royal apoyada en el alto escritorio, , sobre el alto escritorio, escribe de pie. , vVuelve a sentirse mejorbien. Parece que pPuede volver a escribir y a concluir una simple carta . Hace mucho que no sonríe. objetivo simple como eso de terminar una carta, Escribir en su elevado escritorio una costumbre de largos años. En lo de el Bar de Fonseca, junto a la en soledad de la barra, extrañaba su máquina. Es cuando apresura su trago y regreso a casa. Allí pasara en limpio sus muchas servilletas y papeles que inundan sus bolsillos. Apresuraba su regreso a casa para pasar en limpio lo que había anotado en tantas servilletas y papeles que llevaba en sus bolsillos. La carta a Monteiro significa mucho para él. . Le explica en ella porque escribeía y cuales eran sus planes para ese año. Sabeia que tal vez esa carta seráia lo mas ordenado ultimo coherente que escribirá ese último año. Quisiera ería sin embargo concluir algunos versos que tiene en enia todavía en servilletas de papel. Había vuelto a escribir en ingles. Pero la carta a Monteiro lo entusiasmaba porque como aquellos otros versos de 1915 la escribió de un solo tirón. Para su buena administración le piedeía a Monteiro que le aviseara lo antes posible si la había recibeido. Esra demasiado puntilloso en cuestiones de contabilidad y administración. Ser traductor en firmas comerciales le habían dado un giro especial a su estilo en esas traducciones, y lo usaba en su correspondencia privada. . Preparaó el sobre, lo pone dejó jujunto a su chaqueta para no olvidar de despachar la carta al otro día. Su única chaqueta buena, necesitaba que se le cosa un iera uno o dos botóones. Su orgulloso ingles perramus, El gris y brilloso por el uso, perramus ingles, creia le cubreía estas carencias. os problemas. Su La cchaqueta no soportaba más zurcidos, como todo él. estaba acabada como su hígado y él..
Las cosas son han sido duras este ultimo año. Si pudiera tener una entrada regular, puede que se arregleía., y Sseguir escribiendo como hoy, que gloria seguro que ordenará algunos de sus papeles para una publicacion decente.para publicarse sus papeles. Al pasar Sin motivo aparente enciende endió el viejo receptor de radio, el tesoro de su tía. Cómo es que no lo vendió todavía?. que adoraba su tía. Se escuchaban canciones inglesas. El inglés es nuevamente su ra su idioma. Desde Dubran Siempre quiso ser un poeta inglés. Esta ahora escribiendo algunos versos en ese idioma. Pero ahora sabe que es solo un ignorado poeta portugués. La canción diceecía algo como:
NO MATTER WHAT THE FUTURE BRINGS, AS TIME GOES BY...

Que traerá el mañana. ,V vuelven entonces sus angustias. Se encierra en sus propios versos, y finge tan completamente; que hasta finge que es dolor; el dolor que en verdad siente. No puede fingir más, aunque esa era su especialidad. Nadie se interesará nunca por los papeles que contienen tiene en los doslos arcones debajo del alto escritorio. Mientras escribe en la Royal, es su costumbre reposar un reposa un pie sobre uno de los baúles. Tantas Muchas veces no sabe si estáa en casa o en lo de Fonseca. Nadie se interesará en sus escritos. Pero qué importa si siempre se negó a publicar. Ya paso su tiempo. Con el dinero que le dejó su tía publicó un libro y siente que se apresuró en llevarlo a concurso. Se lo ha dicho a Monteiro. No era oportuno. Por necesidad, o más aun porque lo empujaron a ello, ha publicado un libro el año pasado. Gastó el poco dinero que le dejó su tía. Porqué lo publicó y presentó a concurso, habrá pensado que podría conseguir ese puesto en la Biblioteca: segundo premio y mención especial.
AS TIME GOES BY
En la cocina, rompe unos con huevos para prepararse se prepara un omelette de con hierbas finas. De la casi vacía botella de vino., Se sirve una copa del ultimo vino disponible en la casa. Qué pasa si Avila no viene. No tiene de beber ni de fumar. Desde la ventana de la cocina confirma la ausencia del tendero. Poeta tTendrás versos secos y sin humos. Irá a la Brasileira. Seguro que algún mozo le dará un pitillo. Comeiendo su omellete y se dice en su profunda angustia como siempre pensó en inglés y se dijo:

I KNOW NOT WHAT THE FUTURE WILL BRING
Pasan ron unos meses y el poeta, ya postrado en una cama del Hospital San Luis de los Franceses, espera el final. desenlace. Pide entonces papel y lápiz y escribe esta nota, que todavía hoy se conserva. Vaya a saber Qqué lo llegvó en esos momentos de noviembre aa sus pensamientos de aquel domingo enero, gris sin cigarros y vino:. Sus agitadas manos escribieron entonces, él ultimo de sus versos
I KNOW NOT WHAT THE FUTURE WILL BRING


LUIS B.NUÑEZ
22 de Abril de 2001

HE SOÑADO MUCHO

“”He soñado mucho. Estoy cansado de haber soñado, pero no cansado de soñar. De soñar nadie se cansa, porque soñar es olvidar, y olvidar no pesa y es un sueño sin sueños en el que estamos despiertos. En sueños lo he conseguido todo. También he despertado, ¿pero que importa?. ¡Cuantos Cesares he sido!. ¡Cuantos Césares he sido y sueño todavía ser!. Cuantos Césares he sido, pero no de los reales. He sido verdaderamente imperial mientras he soñado, y por esos nunca he sido nada. Mis ejércitos fueron derrotados, pero la derrota fue blanda, y nadie murió. Cuantos Césares he sido, aquí mismo, en el Hospital San Luis, en estos últimos tres días. Y lo Césares que he sido todavía viven en mi imaginación; pero los Césares que han sido están muertos, y el Hospital San Luis, es decir la realidad, no puede conocerlos. Pero no sé ahora que traerá el día de mañana, quisiera terminar esto. ¿Pero que ocurre? ¿He perdido las gafas? , ¡Por favor los gafas, las gafas, no puedo ver, ... ¡ por favor alguien debe seguir esto ...!
Todos nosotros los otros y yo mismo

SE ARMA UNA ANTOLOGIA

Fecha de creación 30/01/98 05:28 98.1.P.1.

Algunos textos

de

Luis Bautista Nuñez



1. PATIO DE TIERRA Octubre 18 1996


2. BYE BYE ILSA LASLO -DE CASABLANCA A LISBOA LUEGO PARIS. Enero 3 de 1997


3. CAJAS AMONTONADAS. febrero 21 1997


4. LA SOMBRA Y SU PORTAFOLIO enero 12 de 1997

5. LA LLEGADA julio 29 1997



viernes 30 de enero de 1998